Onboarding eficaz: una inversión a largo plazo

Durante este mes de septiembre se producen muchas nuevas incorporaciones, por eso hoy quería hablar sobre el proceso de onboarding. Este, se ha consolidado como un pilar estratégico para la integración, retención, productividad y compromiso de los nuevos empleados. A nivel mundial, encuestas como la de Statista (plataforma internacional de datos y estadísticas.) en 2018 muestran que un gran porcentaje de organizaciones distribuye sus programas entre uno y tres meses mientras que el 31 % de profesionales de RRHH considera que el periodo mínimo ideal debería ser de 90 días. Además, prácticamente la mitad de las empresas extendidas a nivel global reportan que menos del 15 % llevan a cabo revisiones trimestrales después de la primera semana.
Los beneficios son claros: plataformas como WorldMetrics reportan que las empresas con onboarding estructurado mejoran la retención en hasta un 82 % y el 69 % de los nuevos empleados permanecerían al menos tres años si reciben una experiencia positiva. Otros estudios como SHRM (Society for Human Resource Management) indican mejoras del 52 % en la retención, 60 % en productividad y una participación 18 veces mayor en empleados bien integrados. De hecho, un onboarding sólido puede triplicar la satisfacción laboral y lograr que un nuevo colaborador haga su primera contribución de rendimiento en un 77 % de los casos.
En España, la situación también merece atención: según una encuesta de nuestro partner Headway Executive (2018), el 75 % de los profesionales consideraba que su experiencia de incorporación fue negativa. “Casi todos los encuestados echaban de menos un buen seguimiento por parte de su superior. Recursos humanos tiene el rol y la responsabilidad de instaurar las políticas y dar las herramientas, pero al final es el jefe directo el responsable de que esa persona se sienta bien. Eso no ocurre porque todos vamos corriendo, no tememos tiempo. Piensan ‘ya está contratado, que empiece ya a trabajar’. Se pretende que comience a correr antes de tocar el suelo”. Los resultados del estudio llevaron a Headway Executive Search a desarrollar una solución, bclose: un sistema que nos llevara a un control de cómo se está gestionando la incorporación de la persona. Es decir Monitorización de Onboarding para los candidatos incorporados en sus clientes. Una plataforma que cada vez contratan más empresas y ya se ofrece en 8 idiomas.
Esto coincide con que el 22 % de los directivos sitúan el onboarding entre sus tres mayores preocupaciones según RRHH Digital. El índice de experiencia del empleado en España también refleja una caída pronunciada: la valoración pasa del 90 % en onboarding al 74 % en el offboarding, lo que implica un deterioro sostenido durante la vida laboral dentro de la empresa.
Un dato aún más revelador: el 49 % de los empleados ha considerado renunciar tras el primer día, y muchos reclaman información práctica, cronogramas claros, la oportunidad de conocer al manager y visitas previas al entorno laboral RRHH Digital Factor Humano.
Además, un estudio realizado en Portugal (2025) destaca el papel crucial del welcome del mánager y los compañeros: mientras el recibimiento corporativo contribuye indirectamente a la identificación con la organización y el bienestar, solo el manager’s welcome tiene un impacto directo en reducir la intención de abandono
En resumen, el onboarding debe pensarse como un viaje estructurado, no como un evento aislado. Debe comenzar incluso antes del primer día (preboarding), y extenderse idealmente entre 3 y 12 meses, con fases claras: bienvenida corporativa, integración progresiva y consolidación. La implicación activa del Hiring Manager y del equipo directo es esencial: lejos de ser tarea exclusiva de RRHH, su apoyo diario y personal tiene un efecto directo en el compromiso, sentido de pertenencia y permanencia del nuevo empleado.
Artículo escrito por Marina Martin, Director de FUTURE TRACK.


