La importancia de la Actitud y la Aptitud en el mundo laboral

 In Artículos de opinión

Artículo escrito por Laura Mateos, consultor de Future Track

En los últimos años, se han producido cambios en todos los ámbitos laborales, especialmente significativos en la Industria y los Servicios. Estas transformaciones han obligado a una adaptación de los roles profesionales y de la relación empresa-trabajador, ya que el factor clave para afrontar dichos cambios son las personas.  

Esta importancia radica en primer lugar en la necesidad que tienen las organizaciones de contar con los profesionales mejor cualificados en cada momento y, además, con la capacidad para adaptarse según evolucionan las necesidades de la organización. Aunque, por un lado, las aptitudes han tenido su época de preponderancia en el mundo laboral, la aparición de conceptos como motivación, rasgos de la personalidad, etcétera, ha hecho que el valor de las aptitudes se reduzca en los procesos de selección o los de promoción. Tomando relevancia la actitud como condición indispensable en una entrevista.  

En cuanto a la evolución histórica, con el paso de los años, el peso de las Actitudes va incrementándose y la importancia de las Aptitudes disminuye, pero ambas son necesarias. Sobre qué factor es más determinante, en las respuestas obtenidas, se ha visto que un tercio prioriza las Aptitudes, otro tercio las Actitudes y el último tercio afirma que ambas por igual. Por tanto, la actitud y la aptitud son factores determinantes. Ambas son imprescindibles y complementarias entre sí. 

Según la edad de los encuestados, se ha podido apreciar que las personas de una edad más avanzada le han dado más importancia les dan a las aptitudes. Sin embargo, los jóvenes se la dan a las actitudes. Y en cuanto a sexo, observamos que las mujeres tienden más a la actitud, por el tipo de sector del que suelen venir, como el de Sanidad y Educación. 

Al hablar de sectores vemos que el INDUSTRIAL prioriza las aptitudes, SERVICIOS a las actitudes y ADMIN. PÚBLICA depende del puesto de trabajo. 

Por tanto, la Aptitud, debe ser considerada la base para la contratación y la Actitud, la que termine de cerrar el ciclo de contratación o ascenso. Además, esta afirmación no puede generalizarse a todos los puestos de trabajo, debido a que no todas las personas entienden lo mismo en Actitud ni en Aptitud. 

A pesar de lo anterior, queda claro que tanto la Actitud como la Aptitud son críticas en los procesos de selección de personal y son sumamente utilizadas. Con este artículo nos damos cuenta de la necesidad de trabajar por la mejora de las aptitudes, así como por crear y reforzar las actitudes positivas. 

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